Ya me estaba retrasando con el pensamiento de esta semana…. pero no, de hoy no pasa!
Hoy vamos a hablar sobre los lÃmites, que ya habÃamos mencionado en otro post .
¿Quién no tiene miedo a algo? Y no hablo de miedo a las serpientes, a volar, a los espacios abiertos, que también, pero podemos tratarlas en otro post.
Hoy hablamos de los miedos internos que frenan nuestra evolución.
Miedo a perder a la persona con la que estamos.
Miedo a no encontrar a esa persona.
Miedo a no responder a las expectativas laborales.
Miedo a no ser aceptado.
Miedo a fracasar.
¿Quién no tiene alguno de estos miedos?
Son irracionables e incluso quienes se dan cuenta de su existencia absurda, encuentran dificultades para ponerles freno.
Si estás bien con alguien, el miedo a perderlo pondrá una nota de amarguda en cada buen momento que paséis juntos.
Si no tienes a ese alguien, el miedo nublará tu mirada y no serás tú al 100%, dando lo que puedes dar, siendo como eres. La persona q te encuentre algún dÃa te querrá asÃ, sin máscaras, y te aceptará. Vive mientras tanto disfrutando de tu soledad, de los amigos, tus hobbies…. Y ya llegará el momento de compartirlos.
Si tienes miedo de no cumplir con las expectativas en tu trabajo, ¿no será mejor hacer un “plan de acción” para conseguir lo que te propongas) Qué vas a hacer, Cómo lo vas a conseguir, y dando el máximo de ti mismo. Nadie te podrá reprochar nada si te entregas realmente para conseguirlo.
Si tienes miedo a no ser aceptado, plantéte: aceptado… ¿por quien? ¿Te importa tanto la opinión de las personas que no te hacen sentir aceptado? ¿Realmente quieres ser una oveja más del rebaño enorme en que se está convirtiendo esta sociedad? MÃrate al espejo, sonrÃe y encuentra en ti esa esencia que te hace diferente a todos.

Venga, os toca, ¿os atrevéis a contarme uno de vuestros miedos? ¿O no os atrevéis? ^.^
Comienzo yo, y asà seguÃs vosotros, navegantes.
Personalmente, me inquieta perder a las personas que quiero (son pocas, pero muy grandes), pero creo q eso no me impide disfrutar de ellas. A quien quiero, trato de demostrárselo y aprovecho los momentos del dÃa a dÃa.
Sin embargo, el perfeccionismo a veces me lleva a tener mucho miedo al fracaso. Poco a poco trato de moderarlo, pero ya sabéis que las cosas no son tan fáciles, verdad?
He luchado y aun quedan resquicios del miedo a que no te acepten, pero a base de enfrentarte cara a cara con la “no aceptación”, hace que te importe menos la opinión de personas que no valen la pena.
Asà que ya sabemos: CARPE DIEM.