Que conquistemos las más elevadas cumbres.
Que hablemos… y nos escuchemos.
Que utilices mi idioma para sintonizar conmigo.
Que sigamos riendo y jugando.
Que la complicidad, la confianza y el respeto sean los cimientos.
Que la pasión mueva la sangre en nuestras venas.
Que compartir sea siempre un placer.
Que viajemos y volvamos siempre para encontrarnos.
Que caminemos juntos, de la mano, sin pisarnos. Que no cese la aventura de descubrirnos.
Brindemos y bailemos…
La canción que puso banda sonora al fin de semana…