…se pierde en las palabras del silencio, atrancadas en la garganta, asfixiantes y suicidas…
…se esconde en la mentira, construida sobre las nubes de algodón que algún día comenzaron una historia…
…se tapa con la manta de miedo a ser él mismo, tiritando inseguro en una esquina…
…se despedaza en las canciones cómplices, habitando hermitaño en sus acordes…
…araña las cortinas del dormitorio, contemplando espejismos de encuentros pasados…
Cuando el amor se va…
…quedan los aromas arraigados, las risas encerradas, las caricias envueltas, sumergidos en éter del recuerdo…
…el teléfono se viste de luto, las flores no tienen destino, las horas se vuelven amargas…
…quedan los cimientos, la casa vacía, paredes heladas…
AMISTAD (Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad)
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
Llevo tiempo queriendo escribir este post, tras haber leido una noticia en el periódico.
Según un reciente sondeo, tenemos 4 amigos “del alma”… ¿son muchos? ¿Son pocos?
Habiendo cambiado de lugar de residencia pasando de un lugar a otro del país, os puedo decir, que la forma de ser de la gente es de lo que más me llamó la atención de desde un principio. El clima hace a las personas: no va a ser igual la forma de actuar de las personas que viven con sol a diario, que la de las personas que viven con lluvias, y por ello están más en su casa o en lugares recogidos.
Así, la amistad se genera de otra manera: unos charlan en pequeños grupos en un bar, o se reunen en casas de amigos, mientras otros salen a tomar cervezas y frecuentan pandillas más grandes. Según mi experiencia, en estas grandes pandillas conoces a mucha gente, pero… ¿los consideras amigos? ¿Serían tu apoyo en un mal momento? Realmente creo que no. Amigos amigos, pocos.
Dado que vengo del norte y vivo en el sur, discrepo a menudo con la forma de ser de algun (proto)tipo de personas de aquí, a menudo más superficiales de lo que me gustaría. Quizá por eso, tardé un par de años en tener una amiga “de verdad” en mi misma ciudad (el resto a distancia). En la actualidad, cuento con muy pocos pero muy buenos amigos, curiosamente, varios de ellos no son autóctonos de la ciudad y los otros se “salen” un poco del esquema superficial que comentaba.
Me gusta la gente y entablo nuevas amistades, algunas de las cuales quizá sean duraderas, pero sin duda prefiero tener poco y bueno, que mucho y malo.
Siempre digo que tenemos “amigos para”. Amigos para frivolizar, amigos espirituales, amigos para divertirse, amigos para jugar, amigos para salir de fiesta, amigos para pasar buenos ratos, amigos para contar nuestras penas… Eso sí, amigos para todo hay muy muy muy pocos. Hasta con los amigos íntimos, somos diferentes con unos que con otros.
Y tú, ¿Cuántos amigos “de verdad” consideras que tienes? ¿Tienes también “amigos para”? ¿Grandes pandillas? Cuentame…. ¿cómo ves la amistad?
Si ponemos números … yo tengo 5 Grandes Amigos, y otros tantos buenos amigos, a los que quiero. :)
Como dice Amaral: “Son mis amigoooooooooossssss…..”
Canción Temática.
PS: Algún día prometo escribir más profundamente sobre las diferencias más notables que encontré entre norte y sur, y mi opinión. Pero no quiero mencionar directamente la ciudad en la que vivo…. O al menos por ahora. (Ya doy demasiadas pistas)
Transcurridos los hechos, bebido el último sorbo de una pequeña historia, quedan en la taza los posos del café, dibujando los trazos de algo que fue.
Son testigos mudos del acontecimiento, quedan en nosotros sumidos en la nostalgia de lo que ya no vuelve, dejando en nuestra boca el amargo sabor del café…
¿Cuándo es el momento de plantar cara a un fracaso?
¿En qué instante decides tirar la toalla para hacer algo que deseabas?
A veces mantenemos la esperanza de algo que parece intrincarse y ese sentimiento de fracaso se arraiga a ti y te asfixia en el temor a no lograrlo…
Te sientes poco, pequeño… por no llegar a donde tú querías y ver cómo otros lo hacen.
¿Dónde está la valentía: en decir sigo hacia delante hasta que un día lo logre o en saber renunciar a tiempo, dignamente?
Sin duda la lucha con el fracaso, aliado con nuestros demonios en una batalla eterna, es una guerra sucia.
En alguna ocasión he comentado que hay momentos en los que parece que vivimos capitulos tematicos, como si fuera una serie de television. He visto tambien que le pasa a otras personas, y seguro que si muchos de vosotros os fijáis, pasa a menudo.
En este caso, parece que lo que mas me llama la atención a mi alrededor son las personas que no acaban de destapar todo el potencial que llevan dentro, que no acaban de ver lo que a mis ojos es un camino de crecimiento. Ayer en el poema no se podía decir de mejor manera y por eso lo traje a mis brumas, para no olvidarlo en el futuro.
Este mes, como parte del argumento de este capitulo, en mi revista favorita que recibo en casa cada mes, el especial es “Encontrar lo mejor de ti” (¿casualidad? No lo creo…) y claro, no paro de encontrar fragmentos interesantes en los artículos que se centran en ese tema. Como yo también estoy en un proceso de desarrollo en esta “vuelta a la rutina”, no he podido evitar traer este trocito de artículo sobre Rescatar el Potencial Interior.
“El camino hacia el desarrollo de uno mismo no se detiene, construyamos o dejemos pasar el tiempo. Por qué no aprovechar el viento a favor. Tenemos las reservas llenas de competencias para las que estamos dotados.
Los materiales están, solo queda “edificar”. La vida de cada uno no puede tener sentido si no nos reconciliamos con lo que somos, y en base a ese descubrimiento alineamos nuestros objetivos en esa dirección. Cuando uno deja de quemar energía inútilmente en querer emulara otros y se ocupa de saber quién es, todo empieza a coger sentido y nos vemos capaces de conseguir lo que nos propongamos. Si estamos atentos a potenciar lo que ya somos, descubriremos cosas que siempre nos han pasado inadvertidas y que son los fundamentos para construir una vida plena y llena de satisfacciones”
Lucía Langa, coach ejecutivo y coautora de “Tanto tienes, tanto vales”.
“Pero no vale la pena…. Tener un mundo dentro y no sacarlo pa’ fuera…”
El otro dia, Katreyuk, hablaba de la fragilidad de la linea de la vida, tras encontrarse con un accidente mortal en la carretera, y al conocer la noticia del estado de gravedad del futbolista Antonio Puerta, cuyo fallecimiento de esta tarde realmente lamento, tanto por su juventud y futuro aparentemente prometedor, como por su pobre esposa, embarazada de 7 meses.
Desde que he llegado al “mundo real”, me he ido encontrando con unos cuantos casos a mi alrededor de cambios radicales debido a problemas de salud, y junto con estas noticias, y las muchas que nos rodean a diario, no dejas de preguntarte, ¿en que segundo puede llegar a cambiar tu vida para siempre?
O como le respondía a Katre en su post, ¿en que pensaba aquella mañana el motorista cuyo cuerpo él vio en la carretera? ¿Cuáles serían sus preocupaciones, su pequeño mundo?
No hemos de vivir mejor o mas intensamente la vida por compararla con las desgracias de nuestro entorno, mas o menos lejano; pero no deja de inquietarme el pensar lo ignorantes que somos del devenir de los segundos que pueden cambiarlo todo, tanto para bien como para mal.
No me quedo más que reflexiva… y no puedo dejar de recordar las palabras que ya escribí hace tiempo: ¿Y si no hubiera mañana?
Ultimamente no deja de llamarme la atención una serie de casos a los que, en su diferencia les he encontrado un punto común.
Dada mi condición de psicólogra frustrada y aficionada, me gusta observar a los demás, y sobre todo cuando me cuentan problemas, que suele pasarme y mucho, trato de hacer relativizar a la persona y aportar, si lo desea, mi punto de vista.
Me estoy dando cuenta de que muchas personas que han caído en una espiral en sus relaciones, sintiéndose perdidos y fuera de sitio, coinciden en la aparente causa de sus desequilibrios. Ésta gira entorno a COMPLACER.
- Pueden complacer a los demás con devoción, “atacando” a un solo frente y actuando de manera egoísta, sin ser conscientes, con otros “frentes” de su vida (con frentes me refiero a áreas, pareja, familia, amigos, etc.).
- Pueden complacer para sentirse aceptados y evitar el sufrimiento ajeno, cubriendo la verdad, y tratando de ignorar un problema que no deja de estar ahí.
- Pueden complacer por haber caido en una relación adictiva y dependiente en la que la devoción por la otra persona parece siempre insuficiente.
- Pueden complacer a todo su entorno por desear ser perfect@s, y así tratar de encajar con una familia en la que la apariencia y la perfección son básicos.
Con todo esto me estoy dando cuenta de que la generosidad es un arma de doble filo cuando se torna en complacencia.
Una gran amiga dijo una vez que hay que dar de lo que tienes. Si no tienes no puedes darlo, no? Así, a menudo vamos cogiendo de nuestras “reservas” y nuestras energías menguan, la salud empeora y pensamos que son cosas del azar, épocas malas.
¿Será quizá que no nos cuidamos demasiado? ¿No será que no conseguimos decir no? ¿Donde está el punto entre ser egoista y complaciente?
En la madurez radica la aceptación, tanto de nosotros mismos, como de los demás, dejando de este modo en manos de cada uno sus problemas, sin volcarlos sobre nosotros.
No se trata de pasar al otro extremo, se puede ayudar a los demás, pero sin hacer nuestros los problemas ajenos, por mucho que nos importen.
Es difícil, ya lo hablábamos cuando tratábamos el desarraigo; los miedos son la fuente principal de nuestras ataduras.
Dando un paso más hacia el equilibrio, dejar de complacer por complacer, sería todo un acierto….
Y tú, ¿cómo llevas este tema? ¿Eres complaciente? ¿Ni fu ni fa? Dime…
Muchas veces he mencionado la falta de autenticidad que encuentro a nuestro alrededor. Cierto es que lo tenemos todo, que vivimos en una fusión de culturas en las que te puedes encontrar personas de muchos estilos. Sin embargo, no inventamos nada nuevo, todo vuelve y es esa sensación junto con el encanto que vemos en los tiempos pasados, la que a menudo aumenta la nostalgia y las fantasías, viajando décadas atrás para vivir el encanto de un momento.
Soy una artista frustrada, y por eso, en los años 50 me gustaría ser una cantante en un club de jazz, paseando mi glamour por el escenario, revolcándome sobre un piano negro y cantando las tristezas de la vida, el amor y las injusticias sociales camufladas en mis letras.
El fantasear con quien me gustaría ser en otra época me recuerda a la canción de Sabina del Pirata Cojo (en la que relata todas las “profesiones” que le gustaría tener en diferentes lugares /contextos), pero no, hoy dejaremos pasó a la canción que yo cantaría sobre el piano, de la gran Dinah Washington, aka Queen D o La reina del Blues.
La pregunta de hoy: ¿Qué os gustaría ser a vosotros en otra época?
Si mis lectores fieles lo recuerdan, hace unos cuantos días hablaba de mis malestares de espalda. A causa de aquella lesión y tras 5 días andando como una anciana, acudí al fisioterapeuta. Ademas de revisar mi espalda y confirmar que es una contractura en si misma, también me informó de que dada mi naturaleza interna nerviosa (este tema tiene miga, para otro dia), no me conviene tomar café y otros exitantes (véase te, red bull, etc.) Así que ese día decidí cambiar una serie de rutinas en mi vida para cuidar un poco más este envase corporal que tengo. ^^
“Hola, soy Bruma y soy adicta a la Cafeina…” (A Coro) Hola Bruma….
Así pues, estoy Descafeinada desde hace 9 días.
No tomaba mucho cafe, pero para despertar era muy útil y tras mi primer día malísimo sin cafe pensé, ¿seré otra persona si no tomo cafeina? ¿Dejaré de ser risueña y me volveré gruñona y amargada?
Pues no! A medida que me iba desintoxicando, me iba dando cuenta de que seguía siendo yo (menos mal…). Y la espalda la voy notando menos tensa (aunq mi problema es dificil de resolver).
Y todo esto viene a cuento de que: ¡¡¡TENGO COMUNICACIONES MISTICAS CON LOS SOBRES DE CAFE!!!
Ahora tomo descafeinado de sobre (placebo) y resulta que cada sobrecito tiene una frase detrás que casi siempre se ajusta a mi estado. Ejemplo1:
Llego estresada al trabajo, despues de tardar media hora en aparcar, y el sobre de café me dice: “Aparca el coche y ve a trabajar en bici”
Ejemplo 2:
Hoy me han pasado un par de cosas buenas que me han alegrado el día. Me siento en mi mesa, miro el sobre de café y dice: “Seguro que hoy tienes algo que celebrar”
¿No es majo? :)
También me ha dicho hasta ahora:
“Apaga la luz y haz un poco de yoga con unas cuantas velas”
“Si durante unas horas nadie sabe donde estás, no pasa nada”
“Aflójate el cuello de la camisa y quítate la corbata”
Pasan por nuestra vida y dejan en ella retazos que permanecen por siempre con nosotros….
Son los que se van….
Los que se han alejado de nosotros…
Los que la distancia condena a infinitos reencuentros y despedidas….
Los que por azar se han perdido de nuestra pista….
Son tantos y tan pocos…
Son todos a quienes echamos de menos y recordamos, los que hacen que en un determinado momento se nos encoja el corazón.
¿Dónde estarás?
“Te echaré tanto de menos….
Cerraré fuerte los ojos hasta verte…
Solo tengo que esperar….”