Me decía una gran mujer la semana pasada: “A veces si la decisión no viene clara a lo mejor es que no es el momento de decidir…”
….y cuánta razón tenía!
Poco a poco. Primero un proceso, luego otro, estableciendo prioridades…
A veces es fascinante observar las manzanas, ignorando cual será la que finalmente muerda. Cadena de intrigas: ¿me gustará? ¿estará ácida? ¿o demasiado pasada? Quizá aún siendo ácida me acaba gustando… O quizá simplemente la disfruto y saboreo hasta su final.
Aun mi vista se pierde en los caminos del horizonte. A veces parece un camino más claro que el otro. Puede estar mi sendero a la vuelta de la esquina o tal vez al bajar una ladera.